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Reseña: Battle Royale - Koushun Takami
15:54¡Buenas a todos! Antes de dejaros con la reseña de este espectacular libro, que sigo sin creer que fuera escrito hace diecisiete años, t...
¡Buenas a todos!
Cuando el viaje en autobús acaba en una sala donde les
explican las reglas del juego, en el que sólo tendrá que quedar un
superviviente. Además, si alguien no muere en 24 horas, los collares que todos
llevan instalados en el cuello explotarán, haciéndolos volar por los aires. La
clase de tercero B aún está en shock,
pero tendrán que ponerse a ello cuando se den cuenta de que hay gente que sí juega
en serio. Y va a matarlos a todos.
«-Shogo-dijo Noriko-. Sé que me repito, pero tengo que decirlo. Si yo fuera Keiko, esto sería lo que te diría... -Miró al cielo, ahora teñido de tonos anaranjados-. Por favor, vive. Habla, piensa, actúa. Y escucha música de vez en cuando.- Se detuvo un instante-. Vete a ver exposiciones, date la posibilidad de conmoverte. Ríete un montón, y de vez en cuando, llora. Y si encuentras a una chica maravillosa, ve a por ella y ámala.»
De personajes no os puedo contar mucho, a no ser que
empiece a hablar de los cuarenta. El protagonista es Shuya (he desistido a poner
los apellidos), que tiene fe en que la clase se desistirá a jugar. Bueno, eso
en un principio. La verdad es que luego las cosas se van complicando de
diferentes maneras, pero bueno, tampoco hace falta darle más vueltas. Acabará
con Noriko y Shogo, un trío que dará de qué hablar. Shogo me ha encantado,
probablemente el personaje que más lo ha hecho de todo el libro. Tiene esa
intriga a su alrededor continuamente, por la experiencia y la inteligencia con
la que actúa, que me ha ido maravillando poco a poco hasta el final.
Antes de dejaros con la reseña de este espectacular libro, que sigo sin creer que fuera escrito hace diecisiete años, también hay una película, llamada igual, por si a alguien le interesa.
Battle Royale · Autoconclusivo · Booket · 688 páginas · 12,95
OPINIÓN PERSONAL
Battle Royale es un libro que tenía pendiente desde hace
más de dos años. Lo compré por las comparaciones hacia Los juegos del hambre, y
por ser tan gordo estuvo ahí esperando tanto tiempo. Pero uno de mis retos
veraniegos era leerlo por fin, y no puedo estar más contenta de haberlo hecho.
La clase de tercero B se va a hacer un viaje de estudios.
De hecho, ya están en el autobús de camino. Lo que no saben es que el
misterioso viaje no lleva sino a un callejón cerrado, y que ellos serán los
protagonistas del siguiente Programa. En la República del Gran Oriente
Asiático, aparte de un control obsesivo que somete a la población prohibiendo
cosas tan inverosímiles como el rock, cada año se realiza el Programa. Básicamente,
cada año el gobierno de manera totalmente secreta escoge cincuenta clases al
azar de distintos institutos, todos de tercer año. La clase que salga será la
que tendrá que enfrentarse a muerte en un territorio desconocido. Pero nadie sabe
nada, todo se realiza totalmente en secreto… hasta que llega el día.
Aunque no quiero mencionarlo mucho, creo que debe
hacerse. Yo tenía un recuerdo de Los
juegos del hambre bastante bonito, porque fue una de las sagas juveniles
que leí incluso antes de tener el blog. Pero. Sinceramente, este libro me ha
hecho replantearme todo lo que vi en el primer libro cuando lo leí… porque es
igual. Vale, hay bastantes diferencias; pero la idea general, el hilo conductor
es totalmente el mismo. Adolescentes encerrados en una isla que tienen que
matarse unos a otros, el extremo control del gobierno sobre la población, incluso
sobre los concursantes mientras están en el programa, el hecho de que les
reparten armas, y bastantes cosas más que no quiero nombrar porque sería
destripar ambos libros.
Por eso he alabado desde el primer minuto la idea del
libro, aunque ya la había leído antes, porque fue sin duda la pionera. Incluso
esta también es una de las primeras distopías que se escribieron que los autores
actuales han ido cogiendo como guía para las más recientes.
Pero, antes de irme a otro aspecto, y siguiendo con la
comparación poco deseada; sí hay cosas diferentes. Una de las que me ha
sorprendido es que el Gobierno mete a los estudiantes pero la población no
tiene idea de quiénes están ahí, sólo cuando acaba hacen un recuento de las
muertes y cómo se han producido en un breve espacio en los telediarios. Y eso deriva
a que, totalmente al contrario con Los juegos del hambre, que busca un reconocimiento
social para mantener a la población oprimida, aquí simplemente es un juego de
los más reconocidos del gobierno y los que tienen acceso a la información. Para
apostar quién gana, para divertirse.
Esa es otra de las razones por las que me ha gustado este
libro. Contiene maldad por un tubo. A parte de que es gore, es decir, contiene
más sangre de la que hay en tu sistema, y tiene varias escenas en las que tuve
que parar de leer un poco y respirar hondo (yo soy un poco tiquismiquis también,
no os preocupéis) es que la manera en la que los altos cargos abusan cada año y
muere tanta gente para su propia diversión (que ellos tachan diciendo que es
para mejorar el sistema). Esa maldad, he de decir, me ha encantado. Un libro
tan frío, en el que los adolescentes tienen que sobrevivir a un sistema que
está mandándolos al matadero porque sí. Y no sólo adolescentes al azar: tienen
que matar a sus compañeros, a los que han ido viendo día a día desde que eran
críos. Es simplemente escalofriante. Aparte, las escenas sangrientas, que no
han sido lo que más he disfrutado, le han dado un toque mucho más oscuro, que me
ha gustado.
El libro está narrado en tercera persona y va dando
saltos a todos los estudiantes. Sí, cuarenta personas de las que has escuchado
una historia. Y encima con nombres japoneses, que me ha costado muchísimo (sobre
todo al principio) distinguirlos a unos de otros. Pero la verdad es que el
autor, del cual no voy a decir el nombre (sólo queda que lo escriba mal) ha
hecho un excelente trabajo. Se centra sobre todo en el personaje principal,
Shuya, y las dos personas que están con él; pero va hablando de cada uno de los
personajes y hay mucho que reconocer en el hecho de que vaya cambiando tanto y
aun así no se te haga pesado ni te canses de seguir oyendo nombres japoneses.
«Todo el mundo evitaba a Shogo por su edad y por culpa de los rumores. Pero a Shuya no le gustaba juzgar a la gente basándose en únicamente en los rumores. Como alguien dijo una vez, si puedes ver las cosas con tus propios ojos, no hay necesidad de que pongas la oreja para averiguar lo que dicen los demás.»
Y se lee muy rápido. O a lo mejor he sido yo, pero casi
setecientas páginas en tres días ha sido todo un récord. Hay que admitir que
estamos en verano y tengo tiempo para todo y más, pero aunque sea en horario lectivo,
creo que lo hubiese devorado también rápidamente, porque el autor sabe mantener
la intriga. El lector está continuamente preguntándose qué va a pasar con este,
o con el otro; porque hay tantísimas fichas en juego que es imposible no hacerlo.
He disfrutado también con personajes como Shinji,
Mitsuki, Hirono y Yoshitoki (sí, todos los nombres son así). Creo que es necesario
que el lector se adentre en la vida de cada estudiante, que explicará lo que
han vivido, diferentes maneras de actuar en el Programa, y sobre todo, les da
una esencia propia. No son sólo marionetas jugando a matar, tienen un hogar,
personas a las que quieren y luchar por sobrevivir será necesario. Me parece
muy importante que se vea eso.
El romance, aunque pueda sonar irónico, también está
bastante presente. Es un elemento que aparece en alguna escena que, también hay
que decir, en una situación como la que están no extraña que salga a relucir.
Luego hay otra cosa, que al parecer es la obsesión por Shuya que tienen la
mitad de chicas de la clase que ha sido un poco chocante (bastante, en realidad)
y poco creíble.
El final me ha gustado. Trágico, después de tantas
muertes. Pero me ha gustado bastante. Y he de recalcar diciendo que el libro
viene con lo que les dan a los estudiantes en las mochilas (no, armas no); pero
incluye un mapa de la Isla (bien mono, me ha gustado) y una lista para que te
aclares más con los veinte mil nombres.
Resumiendo, Battle Royale ha sido toda una
sorpresa. Sin duda, con muchísimos parecidos a Los juegos del hambre, pero personalmente,
le he visto una cara mucho más madura, y a la vez también más sangrienta y
violenta. Con una forma de narrar muy amena, que hará que pese a su grosor el
libro se devore en nada, y además permitirá al lector adentrarse en las
experiencias de cada estudiante, lo cual hará que sea mucho más interesante.
Con un trío de oro, y otros personajes muy memorables, he de decir que este ha
sido un libro que he disfrutado muchísimo y sin duda recomiendo.
4,25/5
Laura.





