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Reseña: The fiery heart - Richelle Mead
12:24Sydney Sage is an Alchemist, one of a group of humans who dabble in magic and serve to bridge the wolds of humans and vampires. They prot...
The fiery heart · Bloodlines #4 · Penguin · 420 páginas · 9,36
OPINIÓN PERSONAL
(Pueden aparecer spoilers del anterior)
The fiery heart
es la cuarta parte de la saga Bloodlines,
que si soléis pasaros por aquí, sabréis que es de mis favoritas. Mucha gente
dice que si quieres darle un respiro a la saga el mejor momento es después del
tercero, cosa que creo que es cierta y luego explicaré con más calma, pero
después del final de The indigo spell,
tenía que leerlo pronto (bueno, pronto han sido tres meses) y aquí está.
No puedo contar prácticamente nada porque absolutamente
todo es spoiler de los anteriores, pero básicamente está situado un tiempo
después de que acabara el tercero. Un mes, tal vez, después. Nos encontramos
con una situación totalmente diferente que en los libros anteriores, las
preocupaciones de Sydney ya no son las clases, y sacar buenas notas en todo por
segunda vez (cosa que sigue haciendo), y aunque sigue cumpliendo con sus
funciones de Alquimista (hay algunas libertades por ahí) en Amberwood donde
tienen que cuidar a Jill, tiene otras preocupaciones en la cabeza. Como su
novio vampiro.
Sydney está bastante más calmada que en el anterior
libro, que fue de aquí para allá sin parar, y parte de eso se debe a
Adrian. Pero también tiene nuevas preocupaciones, como su hermana Zoe, que ha
sido asignada también al mismo instituto para aprender las funciones y tareas
de su hermana para una posible reasignación futura. Por lo tanto, Sydney tiene
que ir con cuidado de todo lo que hace, desde no aparentar demasiada afección
por sus amigos (dhampirs y morois) hasta tener que mentirle cuando se escaquea
para sus clases particulares de magia con la profesora Terwillinger.
La protagonista me ha seguido encantando. La inteligencia
que desprende por cada poro de su piel se ha juntado con muchísimas nuevas
cualidades que se han ido descubriendo en este libro, especialmente gracias a
la “convivencia” con Adrian y a la hora de lidiar con las cuestiones de pareja.
Este libro está contado por las dos perspectivas, tanto
la de Adrian como la de Sydney, y van intercalando capítulos. Ha sido una
bonita manera de adentrarnos más en la mente de Adrian y conocerlo un poco más
sin dejar de lado a Sydney como narradora, que es simplemente genial.
Adrian, pese a todo, parece incluso más maduro. Pero
sigue con su humor característico y todo lo que dice o hace está rozado con el
sarcasmo Ivaskhov. Es un personaje que me fascinó desde el primer libro así que
tampoco puedo hablar de nada nuevo con él.
El romance sí es nuevo. Simplemente es de lo que más me
ha gustado, hablando un poco en general de todo lo que he leído. La autora
consigue llevarlo muy bien, muy lentamente, lo cual se agradece mucho, y como
has visto la evolución de los dos desde el primer libro es algo que llega mucho
más.
She smiled, beautiful and golden in the late morning light. “Not as much as I love you.”
“Oh, man. This is my dream come true: having an ‘I love you more’ debate. Here, I’ll start. I love you more. Your turn.”
Sydney laughed and opened the door. “I’ve taken debate classes. You’d lose to my logic."»
Siguen apareciendo personajes de Vampire Academy, y esta vez no en pequeñas dosis sino que tienen
bastante importancia. Siempre es bonito encontrar personajes con los que ya
sufriste y viviste su historia en una nueva.
Como todos los libros de Richelle Mead, engancha
bastante, pero cuesta de leer. Me explico, no es una lectura ágil como
cualquier otra veraniega sino que tiene bastantes descripciones y por eso puede
costar coger el ritmo. Con esta novela no me ha pasado en ningún momento, pero
teniendo en cuenta que me la he leído en dos días, y estaba todo el día pegada
al libro, tampoco ha habido momentos de aburrirme.
En The fiery heart
nos encontramos con una trama que prácticamente hasta las últimas páginas no
contiene acción. Por eso con estos libros no hay que ir esperando altas dosis
de acción, en Vampire Academy había
bastante más, pero aun así engancha. Se centra mucho más en desarrollar la
trama para el siguiente, darles un plano más personal a los personajes
(especialmente Adrian) y meterte más en el mundo en el que viven los
protagonistas de la novela.
Para acabar, ese final. Ya podría haberse quedado a final
de frase que me hubiese quedado igual. Cliffhanger
de los buenos y a gustico se ha quedado. Después de ese final de infarto, no me
queda otra que esperar a poder conseguir el siguiente (que algo me dice que
será pronto) y leerlo muy, muy pronto. Sólo de pensar que me queda menos para
acabar esta saga me da mucha pena.
Resumiendo, The fiery heart es una novela
muy a la altura de su predecesora. Con una trama sin acción, centrada mucho más
en los personajes, en su desarrollo, en meternos más en este mundo y, sobre
todo en el romance entre los protagonistas. Romance que lleva de manera
estupenda, sin prisas y con muchos contratiempos. Y por último con ese final de
infarto, no puedo tener más ganas de leer el siguiente.
4/5
«Centrum Permanebit.»
Laura.









